Leche sin lactosa: alta digestibilidad y valores nutricionales inalterados

La leche sin lactosa se elabora con el fin de hacer de este importante alimento digerible también a quienes desarrollan intolerancia a este componente.

La intolerancia a la lactosa puede ocurrir con bastante frecuencia, especialmente con el paso de los años, provocando molestos síntomas gastrointestinales que hacen imposible su ingesta.

Este tipo de leche representa por tanto una alternativa válida a la leche de vaca tradicional y al mismo tiempo tiene sus importantes propiedades nutricionales.

¿Qué es la leche sin lactosa?

La leche sin lactosa o la leche deslactosada es leche normal de vaca desprovista de su azúcar, o de lactosa, ya que esta puede ser poco digerible o provocar una serie de molestias a las personas que no la toleran.

¿Cómo se obtiene?

La leche sin lactosa se obtiene al descomponer la lactosa en dos azúcares, glucosa y galactosa, que son más fáciles de digerir por el cuerpo humano.

Existen dos procesos para obtener este tipo de leche:

  • Método de hidrólisis, es el método más utilizado que implica la acción de algunas enzimas destinadas a reducir significativamente el contenido de lactosa.
  • Método de filtración, se utilizan filtros de membrana para aislar la lactosa y eliminarla.

Propiedades nutricionales

La leche deslactosada tiene los mismos valores nutricionales que la leche de vaca y contiene proteínasvitaminas y sales minerales que son importantes para el bienestar psicofísico.

La única diferencia la da su mayor digestibilidad y su sabor ligeramente más dulce debido a la descomposición de la lactosa en fructosa y galactosa con un alto poder edulcorante.

Calorías de la leche sin lactosa

Las calorías de la leche desnatada no son diferentes a las de la leche de vaca y cambian en función de si es desnatada, semidesnatada o entera.

El valor calórico de la leche deslactosada o de la leche de vaca es el siguiente:

  • 100 gr. leche desnatada: 36 kcal
  • 100 gr. Leche parcialmente desnatada: 45 kcal
  • 100 gr. leche entera: 65 kcal

La leche sin lactosa contiene calcio

Este tipo de leche es una fuente importante de calcio, un mineral esencial para huesos y dientes sanos.

Una correcta ingesta diaria de calcio es especialmente importante para la mujer durante el período de la menopausia para prevenir la osteoporosis y sus consecuencias como la fragilidad ósea y la posibilidad de incurrir en fracturas incluso sin traumas que las justifiquen.

Leche sin lactosa y azúcar en la sangre

La leche sin lactosa tiene un índice glucémico más alto que la leche de vaca tradicional, por lo que quienes padecen diabetes o hiperglucemia en ausencia de problemas relacionados con su digestibilidad deberían preferir esta última.

Marcas de leche sin lactosa

La leche sin lactosa está disponible en cualquier supermercado.

Muchos de los productores de leche más conocidos han incluido en su producción este tipo de leche, en la versión desnatada, parcialmente desnatada y entera, así como otros productos lácteos siempre sin lactosa.

Contraindicaciones

La elección de beber leche sin lactosa no tiene contraindicaciones y este producto también puede incluirse en la dieta de quienes no son intolerantes, pero aún aprecian su alta digestibilidad.

Solo aquellos que padecen de azúcar en sangre alta o diabetes deben usarla solo en casos de intolerancia a la lactosa demostrada, ya que esta leche contiene una cantidad ligeramente mayor de azúcar que la leche de vaca.

La presencia o ausencia de lactosa no reduce los síntomas asociados a una posible alergia a la leche y quienes la padecen deben considerar la posibilidad de beber leche vegetal.

¿Es peligrosa la leche sin lactosa?

Beber leche sin lactosa no es peligroso para la salud, al contrario es una excelente opción para poder seguir tomando los importantes nutrientes presentes en la leche y, sobre todo, el calcio, mineral fundamental para preservar la salud ósea.

¿Cuándo se produce la intolerancia a la lactosa?

La intolerancia a la lactosa se produce debido a la falta de producción de la enzima lactasa que divide la lactosa en glucosa y galactosa para hacerla digerible.

Generalmente, la intolerancia a la lactosa se manifiesta con el avance de la edad y tiene una propagación diferente en las distintas zonas del planeta.

En el norte de Europa, solo alrededor del 10% de la población se vuelve intolerante a la lactosa, mientras que en África y Asia este porcentaje aumenta drásticamente hasta casi el 90%. Probablemente esta diferencia se deba a un menor hábito de las poblaciones africanas y asiáticas de consumir leche y productos lácteos y esto los predispone con mayor facilidad a la intolerancia.

Síntomas de intolerancia a la lactosa

La intolerancia a la lactosa puede manifestarse con varios síntomas molestos que pueden seguir directamente a su ingesta o manifestarse incluso después de unas pocas horas.

Entre las principales perturbaciones que pueden considerarse un timbre de alarma se encuentran:

  • Diarrea.
  • Calambres abdominales.
  • Vientre hinchado.
  • Eructar.
  • Dificultad para perder peso.
Las alternativas de intolerancia a la lactosa también incluye las variedades cada vez más extendidas de leches vegetales.

Leche vegetal

Los intolerantes a la lactosa, además de optar por una leche deslactosada, también pueden optar por las leches vegetales, que se pueden adquirir en muchas cadenas de supermercados, tales como:

  • Leche de almendras, un elixir de antioxidantes naturales y sales minerales.
  • Leche de soya, muy rica en hierro, vitamina B, proteína vegetal y baja en grasas.
  • Leche de avena, particularmente rica en fibra y antioxidantes.
  • Leche de arroz con alto contenido de vitamina A, vitamina B y vitamina D.
  • Leche de mijo, un concentrado de vitaminas B y minerales con efecto revitalizante.
  • Leche de avellana, de sabor especialmente agradable y rica en vitaminas A y B.

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