5 Prácticas Para Limpiar tus Oídos y Prevenir los Tapones de Cera

Los primeros síntomas que indican la formación del tapón de cerumen están relacionados con la pérdida auditiva con la sensación de «oído cerrado», autofonía (escuchar la voz reverberando) y ruidos dentro del oído. En condiciones particulares, el tapón de cerumen puede favorecer la aparición de fenómenos inflamatorios (infecciones del oído) que están asociados con la sensación ya molesta de un oído cerrado. Entonces, veamos qué prácticas existen para limpiar los oídos.

En primer lugar, es necesario recordar que la extracción del tapón de cerumen debe ser realizada por un médico especialista, evitando los procedimientos de «hágalo usted mismo» que pueden ser peligrosos para el oído. 

1- Spray para limpiar las orejas

Para evitar la acumulación de cera en los oídos, se pueden usar aerosoles para los oídos que retrasan su formación. A través del riego del conducto, mediante un pico especial, se favorece la eliminación de pequeñas formaciones ceruminosas. En general, los aerosoles para limpiar los oídos están formados por una solución isotónica de agua de mar y cloruro de sodio, logran mantener limpio el canal auditivo, pero tienen poca eficacia en presencia de un tapón real. Por su seguridad y especificidad son los productos más recomendados para la prevención y limpieza de los oídos. Después de usar los aerosoles, las orejas deben secarse, inclinando la cabeza del lado tratado, con toallas suaves o con toallas de papel usadas solo externamente.

2- Lavado de oídos con jeringa

El riego, comúnmente conocido como lavado, es un método seguro y efectivo para eliminar la cera del oído; Se utiliza agua tibia (36 ° – 37 °) o una mezcla compuesta de 50% de agua y 50% de peróxido de hidrógeno (peróxido de hidrógeno). A través de una jeringa grande de al menos 100 ml, equipado con un pico especial, el canal auditivo se irriga con la previsión de dosificar la presión de riego. La maniobra correcta implica tirar de la aurícula ligeramente hacia arriba y hacia atrás para facilitar la entrada de agua en el canal auditivo. El pico de la jeringa debe colocarse en la parte superior del conducto para dirigir el agua detrás de la cera del oído y así facilitar la expulsión. Al final, la cabeza se inclina para facilitar la fuga de agua y la oreja se seca con un paño suave. El lavado no se puede realizar en caso de perforaciones de la membrana timpánica o inflamación del oído.

3- Conos de cera y velas

Un método de «hágalo usted mismo» utilizado para limpiar las orejas son los conos de cera. No recomendado por los médicos por el riesgo de quemaduras y / o goteo de cera en el canal auditivo, es una práctica de uso frecuente en el hogar. Los conos de cera para limpiar las orejas, también conocidos como velas, están formados por conos encerados de aproximadamente 20 cm de largo que se insertan, desde el extremo más estrecho, durante 1-2 cm en el canal auditivo. Una vez encendido, el cono de cera, desde la parte más ancha y distante del canal auditivo, como si fuera una vela, elimina la cera del oído a través de una aspiración real. Cerca del extremo estrecho hay una especie de platillo que sirve para proteger la piel y el cabello del fuego.

4- Limpiar las orejas con hisopos de algodón

Para la limpieza de las orejas, no se recomienda el uso de hisopos de algodón, ya que pueden empujar la cera hacia la membrana timpánica, favoreciendo la acumulación y dañando la membrana. Los bastoncillos de algodón solo deben usarse para limpiar el exterior de la aurícula sin introducirlos en el canal auditivo, especialmente en niños.

5- Gotas para limpiar las orejas

Los productos emolientes se presentan en forma de gotas para uso auricular y generalmente están compuestos de aceites naturales (aceite de oliva, almendras, vaselina) y desinfectantes, o mediante la unión de peróxido de hidrógeno, glicerina, dimetilbenceno y otros componentes que ayudan a diluir, suavizar y disolver la cera de los oídos, promoviendo así la eliminación por succión o lavado. Si la tapa es particularmente resistente, se pueden insertar 3-4 gotas dos veces al día durante 4-5 días antes de que el médico las retire. La visita al médico y la prescripción son esenciales antes de usar las gotas. El uso de cerumelitics es seguro, pero está contraindicado en caso de dolor, perforación de la membrana timpánica o si el oído se ha sometido a cirugía, incluida la colocación del tubo en la timpanostomía. Las cerumelitas no son para uso en niños pequeños.

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Jessy Loredo

Soy profesional en la industria farmacéutica con grado en Farmacia, tengo experiencia en asesoría e investigación de productos para la salud. Mi experiencia profesional me ha llevado al gusto por desarrollarme en medios de comunicación escrita a través de distintos sitios web relacionados al bienestar de las personas, entre ellos ccrcinc.org, donde desde hace 3 años formo parte de su equipo de redacción, teniendo como función crear reseñas sobre los distintos productos disponibles en el mercado para ayudar a las personas a encontrar una posible solución.

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